El sociólogo francés P. Bourdieu tiene mucha razón al afirmar que la educación reproduce la ideología dominante, aquella que establecen las clases altas y poderosas. La dominación de las clases altas sobre las bajas se expresa a través de una imposición cultural que intentan transmitir a través de la educación. La cultura, por tanto, es arbitraria y sirve para consolidar el poder de las clases dominantes. Aunque se intenta disimular, la educación está impregnada de la ideología que los poderosos establecen. Por ello, no es extraño encontrar racismo y sexismo en la educación establecida por la ideología dominante en casi todas las sociedades. Además, las leyes educativas establecidas por las élites no hacen sino hacernos engranajes del sistema productivo, para hacer que los antagonismos de clases sigan existiendo.
Fuente: http://mediodecomunicacion2010.blogspot.com.es/ (Adaptación)
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