Foro de Sevilla (2013). Manifiesto: Por otra política
educativa. Madrid: Ediciones Morata.
Este manifiesto analiza las consecuencias que tendrá
la aprobación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad de la Educación
(LOMCE) en la futura política educativa y en la escuela pública. El manifiesto
se basa en datos y fuentes como el Informe PISA, la OCDE, el MEC... para
plantear alternativas al modelo educativo que propone la LOMCE y el Gobierno
del PP.
El texto está redactado por el Foro de Sevilla, un
grupo de profesionales de la educación, la mayoría profesores y profesoras de
universidad, que se reunió para pronunciarse contra la LOMCE y abordar las
problemáticas que rodean al sistema educativo español. Según el Foro de Sevilla,
la LOMCE destruye la importancia que tiene la escuela pública en una sociedad
democrática. Además, dicen que las medidas que se proponen en esta ley distan
mucho de mejorar la calidad de la educación.
El manifiesto presenta al principio un texto que
hizo público el Foro de Sevilla. En él se redefinen conceptos como educación,
debate, escuela pública, calidad, solidaridad, evaluación, profesorado,
ciudadanía, autonomía... sin olvidarse de hacer referencia a otros conceptos
como fracaso escolar, repetición, itinerarios, segregación por sexos, ajustes,
servicios, participación... en los que el Foro muestra sus ideas.
El manifiesto se desarrolla en un documento llamado “Una reforma más, conservadora, ideológica e
insuficiente”. A partir de aquí las ideas del Foro de Sevilla se desarrollan en
apartados en los que se muestran, principalmente, las deficiencias del sistema
educativo y se dice que no es positivo cambiar tanto de leyes educativas y más
si se trata de leyes conservadoras e ideológicas que pretenden adoctrinar.
El primer apartado habla de la necesidad del debate,
de la discusión y del acuerdo, ya que la LOMCE carece de apoyos y no ha sido ni
debatida ni acordada entre todos. Además la ley propuesta por el PP es
ideológica y no ha contado con la opinión del mundo educativo ni con la opinión
de las demás fuerzas políticas del país.
El apartado segundo trata sobre la subordinación de
la educación a los intereses de la economía que propugna la LOMCE. Esta ley lo
que pretende es formar a las personas como piezas del engranaje capitalista. Lo
que propone el Foro es la formación íntegra de las personas, y para eso hay que
mejorar la calidad de la educación invirtiendo en ella, dotándola de recursos y
mejorando al profesorado, para que éstos tengan un mayor compromiso y
dedicación a los alumnos.
La escuela pública es imprescindible dice el tercer
apartado. La escuela pública es la que garantiza la igualdad de oportunidades
para que todas las personas reciban una educación digna. El Foro alarma del
volumen de alumnos escolarizados en la educación privada en nuestro país,
factor que achaca a la LODE de 1985, una ley educativa que financiaba a los
centros privados con dinero público. La doble red de financiación estatal de la
enseñanza también se analiza en este capítulo, pues los centros privados
discriminan por raza, clase social o sexo a muchos alumnos, o que fomenta la
desigualdad. Además, hay una fuerte crítica a la idea falsa que considera que
la educación pública es de peor calidad. También se critica que la LOMCE es una
ley hecha a medida de empresarios y religiosos que convierte a la educación
pública en subordinada y dependiente de la educación privada subvencionada.
La escuela segregada por sexos es un retroceso en
los derechos conseguidos nos indica el apartado cuatro. La LOMCE justifica la
enseñanza diferenciada subvencionado a los colegios concertados que segregan
por sexos. Según el Foro, la LOMCE está dominada por la ideología ultra
conservadora apoyada por la Iglesia Católica y por la cultura y la sociedad
machista en la que vivimos.
El quinto apartado trata sobre la calidad de la
educación, un tema bastante complicado. Para el Foro de Sevilla “debe
reavivarse el discurso que entiende la calidad como un concepto aplicable a
todas las finalidades de la educación, al desarrollo global de la personalidad,
de la sociabilidad, del comportamiento moral, del desarrollo físico, de la
sensibilidad estética, etc.” El fracaso escolar es un déficit de nuestro
sistema educativo que creemos inevitable, pero se puede solucionar —contra el
criterio de la LOMCE— con unas políticas educativas adecuadas que se dirijan a
mejorar los resultados de los más débiles, actuando preferentemente en las
escuelas para solucionarlo y potenciando la utilización de nuevas tecnologías
para hacer más interesante la pedagogía.
El
apartado seis analiza las consecuencias de medidas educativas que el Foro de
Sevilla considera que están equivocadas, algo que el Gobierno del PP no va a
discutir porque tiene la mayoría parlamentaria. Las medidas equivocadas son
rebajar la comprensividad, presionar la enseñanza, repetir curso y la
naturaleza de las materias básicas. Incrementar horas lectivas del alumnado
—sobre todo de Matemáticas y Lengua— y realizar más tareas para casa no
garantiza un aprendizaje más valioso. Además, la repetición de curso sólo tiene
efectos negativos sobre el alumnado y es una medida ineficaz en términos
sociales, laborales y económicos.
“A nadie se le
oculta que lo que la LOMCE propone son itinerarios para segregar a los alumnos
y alumnas mejor preparados” se dice en el apartado siete. La LOMCE por tanto
favorece las desigualdades sociales al segregar a los alumnos en itinerarios,
algo nefasto desde el punto de vista pedagógico. Para que la educación tenga
mejor calidad, hay que segregar a los alumnos a los 16 años, no a los 13 como
pretende la nueva ley educativa. La segregación a edades más tempranas se
traduce en perores resultados académicos y en desigualdades de contenidos
educativos y de oportunidades.
El
apartado ocho habla de los contenidos
de las enseñanzas, que deberían ser renovados constantemente por la
administración, pues las sociedades cambian. En este apartado se toca el tema
de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. La LOMCE suprime esta
asignatura que trata sobre desarrollar actitudes liberales, democráticas y
tolerantes. Se trata de una supresión de contenidos por razones ideológicas. La
ley lo que hace es suprimir la posibilidad de debate y crítica de los alumnos y
de la sociedad.
Los
apartados nueve y diez tratan de las evaluaciones y del profesorado
respectivamente. “Una evaluación excluyente, sancionadora y de control —como
plantea el anteproyecto—, basada en pruebas frecuentes y estandarizadas, es
contraria a la mejora de la calidad si no se dan o cambian otras condiciones”.
La política educativa de la LOMCE incrementa el nivel de dificultad en las
evaluaciones, lo que incrementa el absentismo, el fracaso, de la repetición de
curso y el abandono temprano. El profesorado es el gran perjudicado por esta
ley educativa al destruir en la educación pública los principios de igualdad,
mérito y capacidad para su selección como profesionales.
Las
desigualdades se aparecen reflejadas en el apartado once. El momento de crisis
actual hace que a las desigualdades de siempre se le añadan otras. Hay
desigualdades económicas y socioculturales que están acrecentándose por culpa
de los recortes. Hay desigualdades entre Comunidades Autónomas. Hay
desigualdades en el uso de TICs... La lucha contra las desigualdades debe
comenzar con la escolarización, para ello es necesaria una escuela pública
fuerte y de calidad.
El
apartado doce habla sobre el concepto de autonomía. La autonomía es
imprescindible para “potenciar la libertad de pensamiento y de expresión del
alumnado, así como su autoorganización y participación en la vida del centro.
La participación exige poder de decisión, lo opuesto al control autoritario”.
La LOMCE es autoritaria. No permite su discusión y quita competencias al
Consejo Escolar puesto que los centros escolares ya no van a ser autónomos para
elevar su calidad educativa. Además, el alumnado tampoco va a ser autónomo, ya
que no se le da voz ni voto. La LOMCE pone la educación al servicio del
capitalismo y del mundo empresarial, la educación que propone la ley fomenta la
competitividad y se evalúa en relación a sus resultados. Es el “pago por
resultados” y la ley del mercado, en el que se da al que tiene y se quita al
que no tiene. La educación que propone la LOMCE se hará más selectiva,
excluyendo a los débiles.
El
apartado trece está relacionado con el anterior. En esta sección se pone
énfasis en la dirección educativa, que debe ser compartida y de carácter
democrático. La LOMCE quita poder y autonomía a los centros y al consejo
escolar. La dirección se convierte entonces en un sistema autoritario en el que
el director o directora de un centro tiene derecho a elegir quien debe trabajar
en el. Estas medidas privatizadoras destruyen la democracia participativa
existente en los centros de enseñanza.
La
Formación Profesional (FP) es un aspecto que se contempla en el apartado
catorce. La FP está muy mal valorada y con la nueva ley de educación se la
devalúa. La FP quedaría como el lugar donde va la gente que no quiere estudiar,
según la LOMCE. Pero la FP es importante según el Foro de Sevilla, y es
necesaria su mejora para que sea mejor valorada y equiparada con las opciones
universitarias. Si hubiera una mejor FP habría menos paro juvenil.
El
último apartado habla de que los recursos son imprescindibles para desarrollar
una educación de calidad. El Foro de Sevilla analiza el presupuesto que el
Gobierno de España dedica a la educación y dice que desde la llegada del PP al
Gobierno en el año 2011 se ha empezado a recortar en educación. La educación ha
perdido un tercio de sus recursos desde que gobierna el PP. Se están
suprimiendo derechos laborales y miles de profesores y personal docente
(orientadores, psicólogos...) han sido despedidos. Se están recortando los
programas de investigación, se incrementan las tasas universitarias, se
recortan las becas... Sin embargo, se financian con dinero público los colegios
concertados y los colegios privados. Esto sólo favorece a las élites y
perjudica a los más débiles. El Foro de Sevilla piensa que, en tiempos de crisis,
se deberían llevar a cabo medidas opuestas a éstas, ya que los efectos más
duros de la crisis afectan a las personas con menor nivel de formación. El
manifiesto acaba de una manera muy directa: “cuando este país pueda salir de
esta crisis profunda seremos un país más empobrecido culturalmente, más
dividido por la desigualdad y peor capacitado para la economía competitiva que
tanto dice preocuparle al gobierno del PP. La formación de nuestros jóvenes es
la primera víctima. Es más fácil tomar recursos de la gruesa partida de la
educación que destapar el fraude fiscal, por ejemplo”.
Es increíble
la cantidad de ideas que se pueden sacar de un texto de tan sólo 69 páginas. No
puedo estar más de acuerdo con lo que se desarrolla en el manifiesto. Como
futuro profesor, voy a ser uno de los perjudicados por esta injusta ley y me
parece muy acertado que el mundo de la educación pública alce la voz contra lo
que es un atropello en toda regla. Lo que me llama la atención es que ningún
profesor de nuestra universidad, la UCLM, haya participado de facto en
este Foro de Sevilla. Desconozco las intenciones todos y cada uno de ellos,
pero quiero creer que la mayoría abogan por una educación de calidad. La
realidad nos demuestra que cada día son más personas las que se unen para
luchar por una educación pública y de calidad de tod@s y para tod@s. Nuestro
deber como ciudadanos, y en mi caso propio como futuro profesor, es exigir una
política educativa que tenga en cuenta los valores de libertad, igualdad y
fraternidad, algo que la LOMCE quiere que desaparezca de nuestras mentes.